Parásito o Simbionte.
Cuando el venezolano sale de su tierra, bien sea como turista o como migrante se encuentra desde mi punto de vista, con dos problemas principales, todos con la misma raíz "el saber manejar la venezolanidad".
El primero de esos problemas es lo que se lleve en la maleta, si al salir del país, se lleva "la viveza criolla mal entendida", es decir, su cultura del cuanto hay para eso, su posición loca de marketing de si ve que lo que hace o produce tiene éxito en vez de producir más le es más fácil aumentar el valor, y su orgullo y prepotencia sesgado de una erudición infinita. Todo esto esto decanta en una serie de malentendidos y malos tratos, pues cuando sales, uno es el que debe adaptarse al contexto sociocultural al que llega, por más contrastante que sea, pues la naturaleza es muy sabia, y aplica el mismo principio, es decir, ser parásito o simbionte. Si llegas exigiendo y queriendo que se te reconozca como un igual, debes entender que al llegar, no puedes hacerlo exigiendo o queriendo que por obra y gracia divina se te reconozca como tal, las cosas tanto aquí como allá se ganan, y serán tus actos los que harán posible ese hecho. Si llegas, queriendo cambiar tu entorno a lo "arrecho" porque yo soy venezolano y yo me lo merezco, esperando que todo se te facilite sin hacer el menor esfuerzo, entonces te quedas acá y procúrate tu carné de la patria. Entiende, con tu llegada a otras fronteras, el único que decide cómo serás recibido eres tú mismo y si los anfitriones tienen recelo del que va llegando pregúntate en muchos casos ¿qué habrán hecho los que te precedieron para que actúen así? Intégrate, usa tu creatividad y tu viveza para cosas buenas, que beneficien a todos, hazte querer.
El otro gran problema es la diáspora nacional, pues como "cada ladrón juzga por su condición" y sabe de lo que es capaz de hacer el otro, ya está predispuesto, teme que pueda de algún modo estando allá, pasar en parte, por cualquiera de las situaciones por las cuales escapó, esto está en franca concordancia con lo que establecía en el aparte anterior, pues será tu actitud y tú predisposición, las que harán que eso sea placentero o engorroso. No niego, que sea difícil, pues siendo turista fui objeto de algo parecido, pero la cuestión está, en como manejes la situación.
Reflexiona, y antes que todo hazte la pregunta ¿quiero ser parásito o simbionte?
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